Adoquines argentinos para Roma

Adoquines argentinos para Roma

La imagen de Caras y Caretas de 1916 dice: “El ingeniero Farinetti, jefe de sección  de la Oficina Tecnica Municipal de Roma con sus ayudantes, inspeccionando los trabajos de reparación en el pavimento de madera de la Plaza del Panteon. Las reparaciones se hacen con parte de los cien mil bloques de algarrobo obsequiados el año pasado a la municipalidad de Roma por la municipalidad de Buenos Aires.

El Panteón de Agripa, conocido como “La Rotonda” por la plaza donde se encuentra, es una  edificación romana dedicada a todos los dioses. Es la construcción de la antigua Roma  en mejor estado de conservación, aunque fue restaurada varias veces. Se construyó aproximadamente en el año 125 D.C. durante el reinado del Emperador Adriano, que reemplazó una construcción anterior hecha por Agripa, de ahí la inscripción que se encuentra en la fachada del edificio: M.AGRIPPA.L.F.COS.TERTIUM.FECIT que se traduciría como “Marco Agrippa, hijo de Lucio, cónsul por tercera vez, construyó”. En el 609 D.C. fue convertido a iglesia cristiana.

Hoy en día, el Panteón se considera una iglesia cristiana y ocasionalmente se da misa y conciertos en el lugar.

En el centro de la plaza hay una fuente, la Fuente del Panteón que en el centro tiene un obelisco egipcio. La fuente fue construida por Giacomo Della Porta,bajo el Papa Gregorio XIII en 1575, y el obelisco se le añadió en 1711 bajo el pontificado de Clemente XI.La fuente de la Rotonda fue terminada en 1575, es un diseño de tipo cáliz, de alrededor de 3,5 a 4 metros de altura, y se alimenta con el “agua Vergine” a través de un conducto de terracota. Della Porta diseñó la fuente, y Leonardo Sormani la realizó.
Bajo el pontificado de Alejandro VII Chigi, fue puesto en marcha el proyectos de reorganización de la plaza y su entorno,  la ampliación de ella y  de las calles  en el que Gian Lorenzo Bernini participó.

Argentina a principios del Siglo XX colabora con la donación a Roma de adoquines de madera de algarrobo para pavimentar la plaza del Panteon o La Rotonda, que luego hubo que reparar porque se levantaban por el gran tránsito que circulaba.

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Imágenes: Caras y Caretas año 1916. Museo Histórico Marc de Rosario. Biblioteca Argentina de Rosario.