Edificio Museo de la Ciudad, Rosario

Edificio Museo de la Ciudad, Rosario.

El edificio, hoy sede del Museo de la Ciudad, como se lo reconoce popularmente, fue construido en 1902 para albergar la Escuela de Aprendices Jardineros” dentro del predio del Vivero Municipal, de acuerdo al proyecto del Ing. Héctor Thedy, a cargo de la Dirección Municipal de Obras Públicas de la Municipalidad de Rosario.
Forma parte de la estructura del Parque Independencia, diseñado por el Ing. Thedy, aunque oralmente se dice que fue con el asesoramiento del arquitecto paisajista francés Charles Thays, durante la intendencia de Luis Lamas. Incluía el Hipódromo, la Sociedad Rural, el Zoológico con el Jardín de Niños, El Lago con La Montañita, el Rosedal y el Parque Francés.

Conocido popularmente como “La Casa de los Jardineros”, integra la escenografía urbana del Parque, un paseo tradicional de la ciudad, con frente al Boulevard Oroño.

Forma parte del Patrimonio Urbano de la ciudad y está incluido en el Inventario y Catálogo de Obras de Valor Patrimonial y Urbanístico que realizó el CURDIUR (Centro Universitario de Rosario de Investigaciones Urbanas y Regionales de la UNR) por un convenio con la Secretaría de Planeamiento de la Municipalidad de Rosario.

Desde el punto de vista tipológico se trata de un edificio exento, de una sola planta y sobre elevado del nivel del terreno. La planta se ordena sobre una doble simetría articulando un cuerpo central y dos laterales con galerías adosadas. La circulación en cruz dentro del bloque central resuelve el ingreso y las vinculaciones de los ambientes interiores. El juego de volúmenes y cubiertas, a una y dos aguas, expresan el orden de la planta.

La resolución de las fachadas resalta la simetría mediante el uso de recursos como óculos sobre las puertas principales y detalles de crestería y herrería artística en las cumbreras; el revoque formando franjas horizontales unifica el tratamiento de los volúmenes. Estamos frente a un edificio de apariencia “pintoresquista”.

Una intervención al edificio, de la que no se consiguió data, modificó la configuración original, al disponer dos locales en los bordes de las galerías posteriores, manteniendo igualmente la simetría transversal y se hicieron algunas modificaciones interiores. En las galerías, las barandas de madera originales se reemplazaron por balaustradas.

En el año 1990, al momento de ser inventariado, el estado de conservación del edificio era medianamente aceptable, con algunas situaciones comprometidas en los interiores y en los desagües pluviales de las cubiertas.

El proyecto de rehabilitación integral fue realizado por los Arquitectos I.Martínez de San Vicente, M. Rucq, E. Heredia y H. Torrent, por el CURDIUR y el Arq. Massa por la Municipalidad de Rosario. Los trabajos comenzaron en 1991 y el Intendente Cavallero inauguró el Museo en el año 1993.

Entre las determinantes del proyecto se planteó una rehabilitación del edificio manteniendo su condición de “casa”, para dar lugar a una refuncionalización, el nuevo destino de Museo de la Ciudad de Rosario. Se trató de respetar las valoraciones de su apariencia y significación y  su inserción en el Parque, tanto el ingreso principal, como los elementos vegetales. En esta dirección se realizaron acciones de conservación de la materialidad exterior y la restitución de la imagen de acuerdo con el proyecto original,

En las fachadas se hicieron trabajos de restauración y pintura. Se incorporaron rejas de seguridad de diseño lineal que se adecuan a los ritmos existentes respetando las características compositivas y métricas de las molduras. En el frente principal sobre Boulevard Oroño se restituyeron las barandas de madera en “Cruz de San Andrés” en las galerías. En la fachada posterior se coloca el cerramiento de las galerías existentes para localización de oficinas administrativas.

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En el interior, según los proyectistas, se intentó    la recomposición del valor tipológico original, reconociendo la necesidad programática de aumentar la superficie de exposición para adaptarse al nuevo uso asignado. De esta manera se decide retirar los cielorrasos planos de madera entablonada existente en mal estado, los divisorios interiores que compartimentaban los espacios originales y el piso elevado en los cuerpos laterales. De este modo se gana más altura interior y posibilita crear un entrepiso de madera con la particularidad de no estar apoyado en las paredes perimetrales del edificio sino colgado de una estructura de hierro adaptada a las cabreadas existentes. Esto genera un efecto de doble altura en todo el perímetro del edificio con la intención de permitir una lectura completa del espacio interior. También se incorporó una escalera de acceso a este entrepiso.

Dentro del proyecto estuvo incluido el tratamiento del espacio exterior con las veredas perimetrales, farolas de iluminación y la conservación de elementos verdes, el recorrido con la intercepción de una fuente de hierro fundido.

Esta lectura del ingreso que desemboca en el ingreso principal del edificio constituye la imagen institucional del Museo.

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Web Museo de la Ciudad

Imágenes históricas: Archivo Museo de la Ciudad

Ubicación: Bv. Oroño 2300, Rosario. Argentina