“Glaciarium” Museo del hielo patagónico

Ubicado en El Calafate, en la patogonia argentina,  Provincia de Santa Cruz, se visualiza formalmente como un glaciar, único,  irregular.

Los glaciares  se forman con  elementos  naturales, como el hielo,  la piedra, el agua y el viento. Todos juntos trabajan lentamente en su formación, que va cambiando casi invisible, a diario.  La riqueza visual del conjunto surge del lento proceso de estos elementos, por las bajas temperaturas,  por la fuerza de gravedad, modificados por el viento y el agua, chocando entre sí. El hielo crece, se eleva, se mueve, se desprende y cae. Es un proceso dinámico, de crecimiento y receso según las estaciones y los años.

El proyecto del Museo se basó en esta sensación de fuerzas encontradas y elementos simples que se transforman  lenta, pero imparable.

Los materiales utilizados en el edificio son los utilizados en la zona: galpones de chapa metálica para los contenidos y la nave del hall, y mampostería para las torres que alojan oficinas, cocina, baños y servicios.  Las formas son simples: prismas horizontales con techos a un agua para los galpones, prismas verticales para las torres. El movimiento es producto de su adaptación al movimiento natural del terreno por un lado, y de  formas que son consecuencia del programa, y  el conjunto dió el resultado de este juego. Los espacios interiores son también  consecuencia de estas colisiones y adaptaciones.

El edificio está integrado por un hall central y tres pabellones unidos por conectores de circulación.  El Pabellón central contiene el hall de acceso, la boletería, el bar, local de venta de souvenirs, así como oficinas administrativas y zona de personal. El edificio del hall incluye zonas de baños públicos y de personal, cocina y depósitos.

El hall es elemento distintivo del conjunto, que recibe a los visitantes y los orienta hacia los pabellones que alojan los contenidos.  Es una  barra horizontal, construida en chapa con grandes superficies vidriadas.

En el frente del edificio principal se alzan tres torres de líneas verticales, que con inclinaciones  en tres de sus caras, dinamizan la composición total.

En el subsuelo se encuentra el Bar de  hielo; se trata de un local enteramente de hielo incluyendo revestimientos, mobiliario y equipamiento, utilizando bloques de hielo que se desprenden de los Glaciares de la zona. Destinado a servir bebidas, mantenido a una temperatura de 5 grados centígrados bajo cero. Este sector cuenta con su propio vestíbulo y área de servicios.

De los tres pabellones restantes, dos de ellos alojan los contenidos temáticos, maquetas, infografías, ambientaciones y audiovisuales. El último contiene el auditorio con una antesala.  Estos tres elementos tienen un fuerte desarrollo horizontal. La chapa acanalada sinusoidal, al natural, se transforma en un material abstracto y continuo, y acentúa las líneas de quiebre de los pabellones.

El interior está revestido en placas de roca de yeso. Las aberturas son de aluminio anodizado, con vidrio doble hermético para mejorar la aislación.

La aislación térmica de todos los sectores fue estudiada a fin de minimizar la necesidad de acondicionamiento.

La iluminación del hall principal, el foyer del auditorio y el exterior se realizo mediante luminarias LED.

Más info: GLACIARIUM

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Ficha técnica:

Arquitectos:    Santiago Cordeyro Arquitectos / Santiago Cordeyro, Pablo Güiraldes
Ubicación:        El Calafate, Patagonia, Argentina
Propietario:     Museo del Hielo S.A.
Superficie:        3.500 m2
Área terreno : 6 has
Proyecto:          2008
Construcción: 2009/2010
Idea General y Proyecto de Contenidos: Estudio Berra Borlasca
Estructuras:   Pedro Gea, Esteban Ratazzi – Imágenes: GLACIARIUM; Plataforma Arquitectura;

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