La primera ciudad: “Enoc”

La primera ciudad: “Enoc”

  • Las ciudades, en la tradición judeocristiana, son más antiguas que los imperios, los reinos, o de cualquier  forma de organización humana:  la primera, en la tierra de Nod se llamó Enoc,  el nombre del  hijo de Cain.

Una ciudad, cualquier ciudad, es cambiante, profundamente inteligente y poderosamente creativa. Por eso, en cierta forma, hablar de “ciudades inteligentes” o de “ciudades creativas” es una redundancia, es una verdadera obviedad…

Las ciudades, en la tradición judeocristiana, son más antiguas que los imperios, los reinos, los países y cualquier otra forma posible de organización humana: Caín tras matar a Abel y ser expulsado del Paraíso funda la primera ciudad, en la tierra de Nod a la que llamó Enoc, por el nombre de su hijo.

Hoy, a más de cuatro siglos de existencia de la formación de un estado estado-nación, la presencia milenaria de las ciudades  demuestra  con creces cómo la inteligencia y la creatividad son condiciones necesarias para su permanencia sustentable.

Rosario, que no fue fundada, y comenzó como un aglutinamiento necesario y próspero de familias y casas, va camino de ello.