La silla Thonet n.14

  • La silla de las sillas. Thonet, una simple silla de madera que hizo historia.

La historia comienza en 1800, en una pequeña ciudad prusiana donde vivía un ebanista llamado Michael Thonet

Michael Thonet con la intención de crear una silla sólida, probaba curvar la madera cortada en barras para superar la técnica de que para realizar una curva se cortaba la barra en varios trozos. Él quería lograr una sola pieza.

Por años trabajo en su taller con diferentes técnicas y diámetros de madera diversos. Una vez el ebanista notó que la madera húmeda podía asumir una forma curva, mantenida en forma permanente la curva si se secaba la humedad de la barra de madera con una fuente de calor en forma lenta. Era ya 1830.

En poco tiempo intentó reproducir el fenomeno. Consiguió nuevas barras de madera y las sumergió en agua. La modelo con la forma curva que quería sosteniendola con hierros y morsas y la puso a secar. Una vez liberada de las morsa y los hierros y seca la madera se mantenía la curvatura.

 

Con el tiempo comenzó a perfeccionar la técnica. En lugar de agua comenzó a utilizar vapor a altas temperaturas, a más de 100o. Una vez lograda la curva la mantenía por un tiempo a 70o. De esta forma descubrió que se encontraba el efecto buscado con una nueva técnica y la registró en el Regio Ufficio Austriaco dei Brevetti d’Invenzione ( Registro austriaco de invenciones) Obtiene el registro también para Francia, Inglaterra y belgica en 1841.
Desde aquel momento todo se desencadenó de manera vertiginosa. La madera curvada constituia la estructura de la silla y la esterilla de Viena el material tejido para el asiento. Así surgieron las sillas prototipos 1,2, 3…

Al año siguiente el Príncipe de Metternich a quien Thonet había enviado una de sus sillas curvadas lo invita a recibir en Viena un reconocimiento por su nueva técnica de curvatura de madera,

También fue su primer encargo para realizar las sillas para el Palacio Real de Liechtenstein y el Palacio Schwarzenberg en 1942

M. Thonet se traslada con su familia a Viena a un una grande donde en la planta baja instala el taller.

Los hijos Michael Junior, Josef, August, Franz y Jacob, estaban creciendo y comenzaron a ayudar a su padre en las tareas del taller. En 1845 el ebanista decide fundar una firma con el nombre de Gebrüder Thonet.

En tanto Michael Thonet ensayaba la forma de producir su silla a mayor escala, tratando de reducir las partes que la formaban dandole además simplicidad, tratando de llegar a un proyecto de producción en gran escala.

En 1851 fue una importante etapa para la familia Thonet, presentándose en la exposición de Londres al Crystal Palace. Muchísima gente solo hablaba de la silla de madera curvada.

Cinco años más tarde se abrió en Koritschan, Moravia, la primara fabrica. Se espande vertiginosamente y absorve toda la población adulta del lugar para trabajar en la fábrica. Se pone en práctica una cadena de montaje.

La oportunidad para llegar al modelo perfecto la vino con un encargo para un café en Viena, el Cafè Daum.

Thonet logra hacr una silla con solo seis piezas, La espaldera era una única pieza de madera torneada on una curva elegantísima. Era 1859 y aquella silla será recordada como la “Thonet n. 14 “, o simplemente, la “Thonet”.

La numero 14 era robusta, simple y económica: costaba tres florines, igual a tres docenas de huevos.

En el transcurso de los años se vendieron más de cincuenta millones de unidades y hoy sigue siendo producida y también copiada. Las líneas sencillas gustan a todos, ricos, artistas, políticos. Fue la silla preferida de Brahms y de Lenin, de Tolstoj y de Renoir, de Marilyn Monroe y de Liza Minnelli…una silla aceptada y preferida aún en el siglo XXI, habiendo surgido en el siglo XIX.

Le Corbusier la consideraba el mejor producto de diseño creado, una extraordinaria integración de técnica y estilo.

La Thonet n.14 tiene todos los requisitos del buen diseño: innovación, producción relacionada a la curvatura de la madera, Un lenguaje estético coherente y racional que nace de la característica propia del material, lijereza y transparencia unida a una increíble resistencia , con una capacidad de anticipar el gusto por la línea curva que luego será el Art Nouveau.

Estamos frente a un verdadero clásico del diseño. La silla Thonet está expuesta en los más grandes museos del diseño como el MOMA de New York o el Vitra Museum en Alemania. y si bien se sigue produciendo en otras variantes no tiene el precio popular de antes.